“Digno de su incierto pero vetusto origen, el cockney -el habla de las clases populares de algunos barrios de Londres- es más escurridizo que una anguila engrasada. Los diccionarios etimológicos cuentan sin mucha convicción que en la Edad Media quería decir “persona afeminada” y que derivaba del italiano caccherelli (el cacareo de las gallinas); luego, transformado en cock’s eggs (huevos de gallo, significó “tonto” o “necio”. Pronto los niños mimados fueron incluidos dentro de este mismo término, hasta que, a inicios del siglo XVI, un cockney, siempre con un deje despectivo, era un urbanita cualquiera, para poco a poco restringir su ámbito a los habitantes de los barrios al este de Londres que podían oír desde sus casas las campanadas de la iglesia de St Mary-le-Bone.

El cockney ahora es más bien el habla de barrios populares londinenses que abarcan desde Whitechapel o Hockney, e incluso del lado sur del puente de Waterloo, barrios obreros de toda la vida que, tras la transformación urbanística puesta en marcha por los gobiernos de Tony Blair, atraen cada vez más a adinerados especuladores.

Puede que el cockney ya no sea lo que era, pero es tan ingenioso y divertido que lo más seguro es que sobreviva a la invasión. Michael Caine es considerado el cockney más famoso, con permiso de Terence Stamp, Sid Vicious o Idris Elba, un actorazo capaz de cambiar el cockney por la jerga de The Wire.”

John William Wilkinson: De Hipster a Hacker