A veces este blog  parece tener vida propia, es como si hubiera crecido y se hubiera convertido en un adolescente descarado que me desafía haciendo lo que le da la gana. Empezó siendo serio, muy contenido, muy en su papel, pero comenzaron a deslizarse en él, de vez en cuando, algunos apuntes de la vida cotidiana. Ocurrió después que se fue filtrando la vida de mi hijo, al principio un post cada cierto tiempo, después cada vez más a menudo y ahora les traigo aquí esta cita que no tiene nada que ver con el lenguaje ni con ninguno de los otros asuntos a los que he aludido. Pero, la verdad, me parece tan buena que no puedo quedármela para mí sola. Por cierto, la reflexión del autor viene a raíz de una comida con el Rey y la Reina a la que ha sido invitado con motivo del Día del Libro.

“Son marido y mujer, y eso me produce cierta compasión hacia ellos. Es normal sentir compasión por los matrimonios, especialmente por los matrimonios que comienza a acumular años de vínculo conyugal, porque todos sabemos que el matrimonio es la más terrible de las instituciones humanas, pues requiere sacrificio, requiere renuncia, requiere negación del instinto, requiere mentira sobre mentira, y a cambio da la paz social y la prosperidad económica.”

Manuel Vilas: Ordesa