Encuentro esta definición de hotel en el libro Palabra por palabra. La vida secreta de los diccionarios, de Kory Stamper, quien menciona que es la que aparece en el diccionario Webster Third New International Dictionary:

“Edificio con muchas habitaciones utilizadas mayormente para el alojamiento nocturno de viajeros y con varias plantas conectadas por ascensores, en general con un amplio vestíbulo en la planta baja dotado de sillones, con diversos compartimentos para comer, beber, bailar, exhibiciones y reuniones grupales (verbigracia de vendedores o asistentes a convenciones), con tiendas con entradas interiores y salida a la calle y que ofrecen artículos (verbigracia ropa, regalos, dulces, entradas de teatro, billetes de viaje) de especial interés para el viajero, o que proporcionan servicios personales (verbigracia peluquería, lustrado de zapatos), y con cabinas telefónicas, escritorios y aseos de acceso libre.”

Cualquier parecido con lo que hoy es un hotel es, como se suele decir, mera coincidencia. En la década de 1950, cuando se escribió esa entrada del mencionado diccionario, un hotel era exactamente lo que se describe en la cita, mientras hoy, según la RAE, un hotel es un “establecimiento de hostelería capaz de alojar con comodidad a huéspedes o viajeros”.

Se me ocurre con la lectura de estas dos definiciones tan dispares que se podría escribir una historia atendiendo a los cambios expresados en las definiciones del diccionario y también que el diccionario es algo vivo, muy vivo, que debe ser revisado constantemente, no solo para incluir o desechar palabras, sino también para actualizar las definiciones de las que permanecen.