“Sólo sé que no sé nada”, dijo Sócrates y “Entre todos lo sabemos todo”, leí en un libro de Trapiello, aunque creo que la cita no es suya. Además de esas dos máximas, ambas muy sensatas y ciertas, está por lo visto, la diferencia entre saber e ignorar.

“En el Rastro constatamos a diario todo lo que no sabemos y todo lo que ignoramos (hay una pequeña diferencia). Decimos que “no sabemos”, cuando se trata de algo que debiéramos saber o deducir fácilmente; decimos que “ignoramos”, cuando se trata de algo de cuya existencia ni siquiera podíamos sospechar. Al encontrar tal obrita de teatro de tal o cual autor, decimos: “No sabía que X hubiera escrito para el teatro”. “¿Qué me dice usted de la sucesión alterna de los números primos?”, nos preguntan, y uno responde al modo de Pickwick: “Ignoraba que pudiera darse tal extravagancia entre personas honradas”.

El Rastro es acaso el lugar donde más cosas he aprendido de las que no sabía y de las que ignoraba, la mayor parte gracias a mi amigo, quien sabe todas las que le interesan a él y muchas de las que interesan a otros”.

Andrés Trapiello: El Rastro