Michael Robinson es un tipo que me cae francamente bien. Es cercano, agradable, simpático… pero me cuesta comprender que lleve tantos años en España y hable tan mal español. Cuando supe que iba a hacer un programa en la SER, la sensación fue también contradictoria, seguro que el programa es interesante -pensé- pero… ¿cómo es posible que un tipo que habla tan mal haga un programa de radio?

El nombre del programa, sin embargo, “Acento Robinson”, es todo un hallazgo, pues juega con reconocer el pedazo de acento que tiene nuestro antiguo jugador del Osasuna con el otro significado de “acento” que es ‘poner énfasis en una idea determinada’.

Quizás, después de todo, lo mejor que podríamos hacer los españoles es tomar ejemplo de Michael Robinson, olvidar nuestro sentido del ridículo y chapurrear inglés a la menor oportunidad que se nos presente. Solo así, algún día conseguiremos obtener rentabilidad a tantas clases de inglés como hemos recibido.