«Es curioso. Un hombre ilustre asegura por las buenas que Cervantes se adelantó a su tiempo, y utilizó el «¡Vale!» que hoy se utiliza como latiguillo verbal para mostrar que se está de acuerdo. Pero no hay tal cosa, como va de suyo. El «Vale» de Cervantes es el de los latinos, el «¡Ten salud!», «¡Consérvate bien!», como un adiós o despedida. Pero ¿qué necesidad habría de hablar de lo que no se sabe, o dar de ello una inventada versión para halagar el uso del «¡Vale!» de ahora mismo, simplemente porque se es ilustre? Resulta un tanto penoso, y, además, luego se repetirá eso mismo bajo la autoridad de tal interpretación ilustre.»

Jiménez Lozano, José: Los cuadernos de Rembrandt