Desde 1925, el afrikaans y el inglés son las dos lenguas oficiales de Sudáfrica. En la actualidad, el afrikaans es la lengua materna del 60 % de los blancos y del 90 % de las “personas de color”. Esta expresión no designa a las personas negras, sino a las mestizas de blancos y hotentotes, o de blancos y asiáticos, que suman cinco millones de habitantes sobre un total de 25 millones.

El afrikaans es una forma evolucionada del neerlandés llevado a Sudáfrica por los bóers, colonos que partieron de Holanda y del Flandes zelandés en 1652. A causa de los contactos de los colonos con poblaciones negras de lengua bantú y otras que hablaban malayo, portugués, alemán y francés, después de un siglo y medio se desgajó del neerlandés una nueva lengua, al principio llamada neerlandés del Cabo y después afrikaans.

El afrikaans se distingue del neerlandés en que sus formas gramaticales son mucho más sencillas y en que tiene un vocabulario específico, pero los hablantes de ambas lenguas se entienden mutuamente. El afrikaans tiene numerosos préstamos del hotentote, del portugués, del alemán y del francés.