Lectura fácil cuenta la historia de cuatro mujeres -Ángels, Nati, Marga y Patri- discapacitadas intelectuales que viven queriéndose independientes y sin embargo rodeadas por un círculo de trabajadores sociales, sicólogos y burocracia que constriñe por completo su libertad.

El libro constituye un universo en sí mismo en el que se contiene la novela “Lectura fácil”, una actividad propuesta por los trabajadores sociales para que los “pacientes” escriban y se beneficien del poder “sanador” de la palabra. Esta novela se va escribiendo a través del whatsapp. El libro incluye también en sus páginas centrales la reproducción de un fanzine que editan en otra de las actividades que hacen para ocupar su tiempo libre. Y luego está el relato en primera persona de una de estas mujeres, poderoso, provocador, sincero y políticamente muy incorrecto.

Comprendo después de su lectura la repercusión que ha tenido esta obra pues es una novela que se sale de lo esperado, que te asombra y te conmueve y te avergüenza. Cualquier reacción es posible menos la indiferencia. Si la novela de Cristina Morales no suscitase esta descarga de malestar el libro sería un fracaso. Se trata de un disgusto, yo diría que buscado y planeado, pretendiendo eso que llamamos “remover conciencias”. Y vaya si lo consigue.

Quizás algunos pasajes son largos y se podría decir lo mismo con menos, pero quizás es cosa mía pues soy una fan total de la brevedad. De cualquier manera reconozco que todo aporta, que todo contribuye a acercarte a un mundo que es absolutamente desconocido para la mayoría de nosotros, aunque no para mí, por desgracia.

Esta novela ganó el Premio Herralde de Novela 2018 y su autora el Premio Nacional de Narrativa 2019. No os la perdáis.