¿A qué les suena cambalache? A mi me suena a título de tango argentino. Reminiscencias de un padre al que le entusiasmaban los tangos y que los cantaba a la menor oportunidad: “Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón. Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, el que no llora no mama y el que no afana es un gil.”

Encuentro también esta palabra en Como polvo en el viento, la ultima novela de Leonardo Padura: “En cualquier caso, al parecer los encausados en 1989 nunca implicaron a Roberto Correa en sus más turbios cambalaches”. 

La busco en el diccionario de Corominas y veo que tiene una historia de mezclas y viajes. Existe un portugués cambalacho procedente de un cruce de palabras entre cambio y el latín combinatio, alterado popularmente en *combelacio. Al ser un vocablo usado mayormente en Andalucía y Sudamérica, no es extraño que sufriera el influjo del sufijo peyorativo, de origen mozárabe –ach, -acho, de donde finalmente llegamos a cambalache.

Y es que hay palabras muy viajeras y muy viajadas.